Artículo
El carrete de spinning. Primera parte.
Por: Rolando Córboda

Quizás es el más popular de todos los carretes sobre todo cuando se pesca en agua salada. Se maneja de forma fácil, tanto, que muchos pescadores de agua dulce (que se caracterizan por el uso del carrete de baitcasting) opinan que el carrete de spinning es para principiantes, aunque en realidad, esta máquina en buenas manos es tan efectiva como cualquiera y aquí compartimos algunos comentarios para conocer un poco de este tipo de carrete.

Se le conoce en el viejo continente como carrete de bobina fija porque durante el lance y el recobro, la bobina (o spool) que contiene la línea, no gira, a diferencia de los carretes de casting o convencionales que la bobina gira lo mismo para lanzar que para recobrar. La conformación de poseer una bobina que se inserta en un eje central desde donde gira y maniobra, ofrece como ventaja el poder cambiar u optar por más de una bobina para tener a la  mano diversos tipos de líneas. Esto es muy oportuno cuando pescamos con diversos señuelos. En mi caso y hace más de 2 años cargo un Daiwa Advantaje 4000 por lo mismo.

Lo uso para dos varas, una de 6,6´ que uso en los esteros y otra de 8,6´ para cuando me acerco a la playa. Para ambos escenarios uso sus dos bobinas: una cargada de monofilamento de 10 libras (Yo-zuri Hybrida) y un top shot (de la misma marca de 20 lbs) para señuelos de media agua o más profundidad por su capacidad de hundirse.  Y la otra cargada con trenzada de 15 lbs (Power Pro) que uso para los señuelos superficiales, como esta línea flota ayuda al señuelo a mantenerse sobre el agua, el leader en este caso y porque se hunde, lo dejo lo más corto posible.

También muchos pescadores prefieren carretes de spinning para la pesca de noche, ya que la mayoría de los llamados “nidos de avestruz” (los  nada agradables enredos que se forman en los carretes de casting)  se forman muchas veces al no poder precisar por la falta de visibilidad, el momento en que el señuelo entra al agua y evitar que la línea siga saliendo. La pesca ultra light o “finesse” igual requiere de este tipo de carrete. La posibilidad de lanzar señuelos o pesos ultralivianos limita en un gran por ciento las distancias si la fuerza del lance tuviera además, que hacer girar la bobina del carrete como sucede en los baitcasting. Por ello en la pesca ultralight o finesse, el uso de carretes de spinning es una gran ventaja, ya que la línea sale sola (en espiral) sin necesidad de hacer girar el spool aprovechando de esta forma la fuerza generada para ganar distancia.

Para los pescadores de playa con cañas largas, el hecho de hacer lances con mucha fuerza para poder colocar los señuelos pesados a grandes distancias, los obliga por lo general a usar  el carrete de spinning por la menor posibilidad de enredos, ya que un “nido…” con esa fuerza de lance –y peor, con la delgadez de la línea trenzada (que casi siempre se usa) sin duda nos va a quitar un buen rato de pesca, que es lo que menos queremos en nuestras salidas.

Por la posibilidad de extraer el spool o bobina, el hecho de cargar de línea un carrete de spinning no es nada incómodo ni complicado, por el contrario se hace de manera muy fácil y mucho más rápido que en otro tipo de carretes por poder extraer la bobina del carrete. 

Otra de las ventajas de este tipo de carrete es la posibilidad en casi la mayoría de los casos, de colocar la manivela de un lado o de otro según nos convenga, por lo que comprar un carrete para uso de zurdos o derechos no es problema alguno, mientras que en otros casos debe invertirse en carretes para los que maniobran con una u otra mano.

Vale destacar que en los últimos años este tipo de máquina ha requerido por las diversas tendencias de mejores respuestas de los diseñadores de cada marca, por lo que ya se ofrecen por ejemplo en el caso de la pesca finesse, carretes muy pequeños de una  asombrosa tecnología como el caso del Shimano Stradic C14, que además de sus excelentes prestaciones es uno de los carretes -para mi gusto- más hermosos en la modalidad de spinning.

Marcas como Penn, se niegan a relegar su histórico prestigio con soluciones como el Penn Conquer, facilitando el mantenimiento del carrete sin tener que desarmarlo completo (para muchos como yo, un reto que aún no hemos superado…) con su patentado “sistema de acceso fácil” y sin necesidad de usar backing de mono cuando se usa con trenzada; mientras que sin ser la única marca en nuevas soluciones, el Wave Spin irrumpió en el mercado anglo con mucho éxito, con una solución del labio del spool de forma dentada que garantiza mucha más distancia (por menos superficie de roce)  y según el fabricante, la mínima posibilidad de enredos (sobre todo con trenzada) que muchos pescadores vienen confirmando desde hace algunos años, sumando  seguidores de la marca.

Como todo mercado –y no olvidemos que la pesca deportiva lo es- se trata siempre de satisfacer la demanda en todos los sentidos posibles, por lo que el hecho de que en pocos años la pesca deportiva se haya colmado de verdaderas obras de ingeniería por las marcas de más prestigio, no sorprende a nadie... aunque más de uno pueda quedarse con la boca abierta (y la alcancía vacía) por los costos que de igual forma mantienen parte de la oferta y la demanda.

Sobre todo la importada pesca del lejano oriente. El deep jigging, viene requiriendo cada vez más de nuevas soluciones que encaminen sus ofertas a máquinas con más capacidad de línea, más resistencia, menos peso con relación a su tamaño y sobre todo mejores materiales, por lo que ya no asombra encontrarse carretes que se ofrecen en rangos por encima de los $1,500 dólares o más y que caminan paralelo a sus grandes prestaciones.

En esta modalidad se prefiere por muchos usar un carrete de spinning para no estar pendiente de guiar la línea con el dedo hacia la bobina, y porque el jigg, -por lo general- desciende mucho más rápido al ocuparse por su propio peso en desenrollar la línea del spool del carrete, que hacer girar el spool completo en un carrate de bobina giratoria.

El comienzo de la pesca siempre fue marcado por el uso de carnada y los carretes de spinning, entre sus muchos modelos también se ofrecen para esta modalidad en específico. La pesca con carnada dependiendo de muchos factores es una actividad que da “mucha oficio”. Se aprende a conocer la manera de comer, cómo lo hacen las distintas especies, cómo pelean, como también aprendemos qué hacer en cada ocasión y para ese tipo de pesca, nada mejor que alguno de los modelos “live liner” que las principales marcas ofrecen para esta pesca en el mercado.

Su uso es igual al de spinning, las únicas diferencias son un switch o palanca que aparece  casi siempre en el lomo del cuerpo del carrete ( foto Penn Slammer ), más un segundo  freno en la parte trasera (foto Penn Slamer Live Liner). Antes de lanzar ajustamos el drag central (al frente) y una vez que lanzamos y tenemos la carnada donde queremos activamos el live liner. Ello libera  el spool (sin mover la posición del drag central) con dos objetivos: en el caso de carnada viva, permite que ésta nade y saque línea controlada por la resistencia que le damos con el segundo freno (2). En el caso de pescar con carnada muerta, permitirá que el pez cuando coma, pueda alejarse como sucede casi siempre, en lo que va tragando, para que saque línea sin resistencia alguna. Cuando eso sucede y al girar el spool comienza a sonar el “click click” del spool que nos avisa -si no estamos pendientes de la caña- que la línea esta saliendo. Cuando ello sucede o vemos girar el spool, lo que hacemos es bajar la caña -suavemente-, porque en ese momento es posible que el pez trague aún más por sentir menos resistencia y una vez con la caña en diagonal (45-50 grados), llevamos al switch a su posición para activar el freno central (drag) que se comportará como lo habíamos dejado.

Acto seguido se lleva la caña hacia atrás con fuerza y “clavamos”. Si suponemos animales de mayor tamaño ese “hook set” lo podemos incluso hacer doble, buscando asegurar el pez antes de comenzar el recobro que nos garantizará la captura y traerlo a la orilla o subirlo a la embarcación.

Este tipo de carrete para carnada viva, (como también lo es el Thunnus en el esquema superior) no debemos confundirlo con las versiones de carretes spinning que existen con freno trasero RD (rear drag), como el Symetre de Shimano y otros modelos del mercado.

En este caso se trata solo de una variante en la ubicación del drag central. Muchos piensan que manipular el freno cuando está situado delante, en algunos casos puede resultar incómodo si tenemos que accesar de manera seguida al freno, llevando la mano al frente del carrete.  Como ya dije -mercado al fin- se ofrece esta variante que se puede encontrar en varias marcas y modelos, uno tan eficaz como el otro y por supuesto, para el gusto de cada pescador.

Una parte muy importante es determinar para qué uso queremos estos carretes. Conocer al menos de manera básica qué sucede con cada parte y poder decidir con más certeza qué características debe tener nuestro reel.

A modo general cuaquier carrete de las series 2500, 3000 o 4000 de  Shimano o Daiwa, o 4500 de Penn resulta ideal para castear en esteros y bocanas con cañas de entre 6 y 7 pies de largo y líneas entre 8 y 12 lbs.

Para la pesca inshore, cualquier carrete de calidad con más de 150 yardas de 15-20 lbs, es una buena elección así como para la orilla de la playa y mejor si además presentan el drag sellado a prueba de agua, esto ayudará a alargar la vida de este mecanismo.

Para un uso más rudo como el surf, ya se requieren máquinas de más fuerza y capacidad de línea, partiendo por ejemplo de las series de 8000 de Shimano,  de la 5500 en Daiwa, o de la 650 de Penn para arriba, por citar las marcas más conocidas del mercado.

Que nuestro reel nos acompañe por mucho tiempo es posible si tenemos algunos cuidados. Para ello al regreso y con el drag bien cerrado, pasamos rápido el carrete debajo del chorro de agua, frotamos con un paño para extraer toda la sal posible y mejor si tallamos con un cepillo dental en la misma dirección y sobre la línea, tratando de eliminar el salitre entre ésta y las paredes del spool, secamos, aflojamos de nuevo el drag y dejamos caer una o dos gotas de aceite en ciertos puntos antes de guardarlo. Resulta útil tener a mano un paño  rociado con WD-40 (rocíen sólo una vez y lo mantienen en una bolsa Zipplo) y antes de guardar el reel lo frotan por todo el carrete, ello ayuda a prevenir el óxido y la humedad.

En el número siguiente comentaremos más de este tipo de carrete,  sus partes, los lances y sobre todo cómo hacer un buen mantenimiento a fondo.

 


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